En la serie Pop Burger, los grandes tótems de la historia del arte, la realeza, la tecnología y la cultura pop bajan al terreno del consumo de masas y el placer terrenal más universal. A través de títulos tan certeros como irónicos —desde la realeza convertida en Burger Queen hasta mitos musicales y genios históricos devorando una hamburguesa—, las figuras más solemnes e intocables de nuestra memoria visual se humanizan con descaro. Mediante un riguroso dominio del trazo variable y la vibración óptica, esta colección subvierte los pedestales institucionales para recordarnos que el apetito y el disfrute no entienden de estatus, riéndose con elegancia de sus propios mitos.